jueves, 23 de enero de 2014

Traducción financiera. Una especialización muy demandada y con excelentes tarifas



Marcel Solé
Traductor Financiero
Para dedicarse a la traducción financiera es imprescindible comprender el documento que tenemos enfrente. Si bien no es necesario, por ejemplo, saber calcular un TAE, un PER o el Valor Liquidativo de las participaciones de un fondo de inversión, sí que hay que saber qué son, en qué tipo de documentos y apartados aparecen, cómo se traducen y cómo se adaptan al idioma destino.
La notable diversidad que caracteriza al sector financiero obliga a trabajar con traductores especializados. Ésto/as entienden los diferentes conceptos contables y financieros, están familiarizado/as con los diversos tipos de documentos financieros, la jerga de los mercados, la terminología utilizada comúnmente en inversiones, la gestión de activos, las auditrías contables o los comunicados de prensa.

Curso de Traducción Financiera del inglés al español



La traducción financiera es una de las especialidades mejor remuneradas en el mundo de la traducción y la interpretación. Cada día, multitud de bancos, agencias de gestión de activos, agencias de traducción, empresas de todo tipo… Están buscando bueno/as traductore/as financiero/as. No hay mucho/as y las tarifas son elevadas. Por ejemplo, por una traducción de un prospectus de fondo de inversión (que puede ocupar seis días de trabajo) es habitual cobrar entre 1.500 y 2.000 €. Así, un buen traductor financiero está cobrando, a día de hoy y de media, entre 3.000 y 4.000 € al mes, sin renunciar a sus dos meses de vacaciones. También hay una demanda importante de financieros con idiomas por parte de los empresarios, según afirman en la agencia Randstad. 




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